
En los socios de PECIME hay un sentimiento de tristeza después de conocerse la noticia de que este año no se realizará la ceremonia de entrega de Diosas de Plata, el galardón que la agrupación instituyó en la década de los años 60 para alentar el trabajo del talento mexicano que se desempeña en la industria cinematográfica nacional, y saber que la directora del IMCINE, Daniela Alatorre Benard, fijó la ayuda del instituto para el evento en 40 mil pesos.
Desde hace varios años, la agrupación ya había enfrentado serios problemas económicos para sufragar los gastos que implica la organización y realización de la ceremonia, pero aún con ese inconveniente los socios decidieron hacer un esfuerzo y seguir adelante con la entrega del galardón ya que con ello se cumple uno de los principales objetivos para los que fue creada la asociación: la de contribuir a la promoción y difusión el cine mexicano.
En ese sentido, a los integrantes de PECIME los animaba el deseo de sumarse en el sexenio de la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo al entusiasmo e interés que ha mostrado por la cultura y especialmente por el cine, y la mejor manera de hacerlo era mediante la ceremonia de entrega del galardón Diosas de Plata que este año llegaría a su emisión número 51.
Sin embargo, ese propósito de seguir contribuyendo al desarrollo, promoción y difusión del cine mexicano se truncó cuando, después de casi un año, la directora del Instituto Mexicano de Cinematografía, Daniela Alatorre Benard, consideró que la aportación del instituto a su cargo a un evento como el que realiza la PECIME, sería de tan sólo 40 mil pesos.

No dejó de sorprender la apreciación de la funcionaria ya que ella se desempeñó en un importante festival en el que los recursos económicos que recibían de las autoridades los organizadores ni remotamente eran de 40 mil pesos.
PECIME lamenta que sea en el sexenio de la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo cuando haya tenido que suspender la realización de las Diosas de Plata, porque mucho hubiera gustado a los socios contribuir con su granito de arena a que la primera Presidenta de México tuviera en esta histórica agrupación, que acaba de cumplir 80 años y el galardón Diosa de Plata 50, un modesto aliado que plasmara en hechos su gran interés por la cultura.




