La tragedia que cambió la vida de Ana Bertha Lepe
-En 1953 ganó el cuarto lugar del certamen de belleza Miss Universo
-Su padre, un ex militar, mató a su novio cuando estaban por casarse
A pesar de su indiscutible belleza, misma que la llevó a ganar el cuarto lugar en el certamen Miss Universo de 1953, el cual ganó la representante de Francia, Christiane Martell, quien después se convirtió en figura de la época de oro del cine mexicano, a Ana Bertha Lepe la persiguió la tragedia cuando a unas semanas de contraer matrimonio con el actor Agustín de Anda, su padre, el general Guillermo Lepe, mató arteramente a su novio lo que le valió ir a dar a la cárcel.
En mayo de 1960, Agustín de Anda, hijo del empresario, productor, actor y director de cine, Raúl de Anda, fue asesinado por el militar Guillermo Lepe, tras una fuerte discusión entre ambos en el famoso cabaret “La fuente”, de la Avenida de Los Insurgentes, en donde Ana Bertha realizaba una temporada de presentaciones.
La tragedia ocurrió un mes antes de la boda de Ana Bertha y Agustín en la cual tendrían como invitados a varios compañeros del medio artístico por lo que el enlace apuntaba a convertirse en el evento del año, pues ella gozaba de una gran popularidad por su trabajo en el cine, el teatro y la televisión, mientras que Agustín, hijo del afamado productor y director de películas, Raúl de Anda, se perfilaba como figura del cine nacional.
Tras los hechos, Ana Bertha casi enloqueció y a partir de ese momento lo que antes para ella fue dicha y placer se convirtió en dolor y tristeza. Con su padre en la cárcel y el amor de su vida (Agustín) muerto, a la artista se le sumó una desgracia más: el veto decretado por los productores de películas, en solidaridad con Raúl de Anda.
La tragedia la afectó tanto que Ana Bertha entró en una profunda depresión lo que la hizo caer en el alcoholismo y, algunas versiones aseguran que en esa etapa trató de suicidarse. Por mucho tiempo estuvo alejada de los escenarios artísticos y de aquella atractiva jovencita ganadora del cuarto lugar del Miss Universo, sólo quedaba una muchacha obesa y descuidada en su aspecto físico.
Ana Bertha ya no volvió a ser la misma después de ese incidente hasta que en 1977 la televisión la rescató dándole un papel en la telenovela “Pacto de amor”. Al cine regresó para participar ocasionalmente en algunas películas como “El patrullero 777”, al lado de “Cantinflas”, pero los mejores años de lo que fue su brillante carrera ya no regresaron. Su última intervención en televisión fue en el año 2001 en la miniserie “Navidad sin fin”.
Y es que para Ana Bertha su participación en el Certamen Miss Universo le sirvió para impulsar su carrera artística que había iniciado un año antes (1952), con una discreta participación en la película ”La justicia del lobo”, al lado de Flor Silvestre, Dagoberto Rodríguez, José María Linares y Rosa de Castilla.
Desde su primera aparición en la pantalla grande, la joven actriz deslumbró por su atractivo físico y por su talento artístico, por lo que a lo largo de su trayectoria interpretó todo tipo de personajes, lo mismo en historias dramáticas, de contenido social, cine de acción y de comedia.
En este último género, en 1960 logró cierta notoriedad con su personaje de Gamma, en el filme cómico de ciencia ficción, “La nave de los monstruos”, en el que alternó con Eulalio González “Piporro” y Lorena Velázquez, pero fueron sus actuaciones en “Lo que le pasó a Sansón”, “Tin Tan el hombre mono” y “El vizconde de Montecristo”, al lado del famoso pachuco, las que la colocaron en el gusto del público.
En las películas “Santo contra el cerebro diabólico”, “Santo en el hotel de la muerte” y “Santo contra el rey del crimen”, entre otros filmes de acción, logró afianzarse en la simpatía del público, pero sus actuaciones en historias que abordaban pasajes de la vida real la acercaron más con la gente.
Con su rival del certamen de belleza Miss Universo de 1953, Christiane Martel, compartió, años después, créditos en “Señoritas” (1959), una historia romántica de adolescentes que se convirtió en un gran éxito de la época; “Las amiguitas de los ricos”, “No juzgarás a tus padres”, “Jóvenes y rebeldes”, “A dónde van nuestros hijos” y “¡Paso a la juventud!”, fueron de los títulos importantes de su filmografía.
Sola, aislada y refugiada en su casa en el municipio de Texcoco, Estado de México, murió a la edad de 79 años. Hoy la recordamos con una línea que en un momento de su carrera artística dedicó a PECIME: